08/1992
Los Pepes

En una reunión, los hermanos Castaño, Don Berna, miembros de la Policía colombiana y la DEA crean Los Pepes. Foto: El Espectador

Narcotraficantes y paramilitares que se convirtieron en enemigos de Escobar, apoyados por la Fuerza Pública colombiana y algunas instituciones de Estados Unidos, crearon al grupo Los Pepes, para asesinar al jefe del cartel de Medellín y vengar sus actos terroristas.

Entre agosto y siempre de 1992, los hermanos Castaño, Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, miembros de la Policía de Colombia e integrantes de la DEA y la CIA, crearon Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar). Este grupo buscaba debilitar y asesinar al capo, para esto usó los mismos métodos violentos que él implementó: pusieron bombas, secuestraron, torturaron y mataron abogados, contadores, sicarios y cualquier persona cercana a su enemigo.

La ambición del capo

Pablo Escobar asesinó el 3 de julio de 1992 en la cárcel La Catedral a Fernando Galeano y Gerardo Moncada, dos miembros del cartel de Medellín que rechazaron el aumento de la cuota que tenían que pagar por utilizar las rutas del tráfico de drogas. Además, Galeano y Moncada hicieron una caleta que al ser descubierta por Escobar significó una traición.

En relación con estos hechos, el 4 de julio de 1992, el jefe del cartel de Medellín ordenó el secuestro y la muerte de Mario y William Moncada, y pidió diez millones de dólares por la devolución de cada cuerpo. Pero su venganza no paró ahí y el 10 de julio aparecieron en Medellín siete cuerpos baleados e incinerados relacionados con los narcos muertos anteriormente.

Después esto, alias Don Berna, miembro del grupo de seguridad de los Galeano, decidió atacar a Escobar y contó con el apoyo de Fidel y Carlos Castaño, quienes también estaban en la mira del capo. Carlos se había convertido en un informante de la Policía Nacional porque no estaba de acuerdo con los métodos que había utilizado Escobar para evitar la extradición. Además, él y Fidel, los principales enemigos de las guerrillas, no toleraban la simpatía de Escobar por el M-19 y el ELN.

A este grupo también se unieron Carlos Mauricio García Fernández, alias Doble Cero, y, según afirma alias Don Berna, el mayor del Bloque de Búsqueda de la Policía, Danilo González. Así como los hermanos Rodríguez Orejuela, Helmer Herrera, José Santacruz, ganaderos, empresarios y exsocios que tenían en común ser víctimas de Escobar.

Para llevar a cabo sus acciones, crearon grandes estrategias de inteligencia y operaron en conjunto con policías y miembros de la DEA y la CIA. Además, recibían información ciudadana que recompensaban con el dinero aportado por los enemigos de Escobar.

Comenzó la guerra

Pablo ponía bombas, secuestraba y luego asesinaba a sus amigos, (…) No era entonces con consejos como íbamos a enfrentar a tan demencial sujeto”, Fidel Castaño.

El 1º de febrero de 1993 apareció en Medellín un cadáver con un letrero que anunciaba el surgimiento de un grupo tan sanguinario como el mismo Escobar. Este asesinato fue una retaliación por el atentado ejecutado por órdenes de Escobar el día anterior en Bogotá, en el que murieron 16 personas. A partir de este momento aparecieron decenas de cuerpos que se convirtieron en la principal forma de vengar las muertes ordenadas por el capo.

Los abogados de Escobar, sus sicarios, los encargados de lavarle el dinero y de custodiar sus propiedades fueron el principal blanco de Los Pepes. La intención era dejarlo sin dinero y acorralarlo para que cometiera algún error que les condujera hasta él. En esta persecución murieron al menos quince de sus abogados. Algunos testaferros y aliados de su círculo cercano, entre ellos alias Popeye y su hermano, se entregaron a las autoridades.

Se estima que Los Pepes asesinaron por lo menos a 300 personas, aunque dijeron que no atacarían a inocentes. Sin embargo, la familia Escobar denunció la muerte de Alba Lía Londoño, profesora de música de Manuela Escobar, hija del capo; Nubia Jiménez, niñera de los hijos de Escobar; Alicia Vásquez, empleada de servicios generales de una de sus propiedades, y Juan Carlos Herrera, un menor de edad amigo de Juan Pablo Escobar.

El Gobierno de César Gaviria siempre negó su participación ens este grupo y manifestó no estar de acuerdo con los métodos de tortura empleados por los Castaño, los mismos que fueron denunciados por Escobar a través de un comunicado. Luego del asesinato del abogado del capo, Guido Parra, el presidente rechazó públicamente las acciones de Los Pepes y ofreció una recompensa para capturarlos.

La muerte de Escobar

El jefe del cartel de Medellín cada vez estaba más preocupado por la seguridad de su familia, que corría peligro con Los Pepes. En medio de su afán por protegerlos descuidó su seguridad y por esto lograron interceptar sus llamadas. Después de una ardua labor de inteligencia, y gracias al trabajo conjunto, Pablo Escobar fue abatido el 2 de diciembre de 1993.

Aunque las fotos de todos los medios de comunicación mostraban al oficial Hugo Aguilar como el autor de la muerte del hombre más buscado, a varias personas se ha atribuido el tiro que terminó con él, entre ellos personal de la DEA, Carlos Castaño y alias Don Berna afirman que fue alguien de su grupo.

En la lucha por detener a Escobar, este grupo terminó incrementando las cifras de víctimas inocentes. Los delitos cometidos por Los Pepes siguen en la impunidad a excepción de un caso, el de Vicente Castaño, que fue condenado cuando ya estaba muerto. Sus actos violentos y las víctimas que dejaron han sido invisibilizados por años y requieren verdad y justicia.

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