30/04/1984
Asesinato del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla

Para Paulo Lara el reloj que llevaba su padre, Rodrigo Lara Bonilla, el día que lo asesinaron es el símbolo del inicio de un nuevo tiempo para perdonar.

El asesinato de Rodrigo Lara Bonilla, sus denuncias y su lucha contra el negocio de la drogas, cambiaron la historia del país. Foto: El Espectador.

El ministro de Justicia se movilizaba por la calle 127, en el norte de Bogotá, cuando fue abordado por dos sicarios. Foto: El Mundo.

Lara recibió un impacto en el lado izquierdo del pecho, que abrió el interrogante sobre la posible complicidad de algunos de sus escoltas. Foto: El Espectador.

Con la muerte de Lara Bonilla los narcotraficantes querían intimidar a los demás defensores de la extradición. Foto: El Espectador.

Lara habló de la misteriosa fortuna de Escobar, de sus aeronaves y sus grandes obras benéficas. Foto: El Mundo.

El 17 de septiembre de 2012, el asesinato del ministro Lara fue declarado crimen de lesa humanidad. Foto: archivo familiar.

El cartel de Medellín asesinó al ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla por atreverse a relacionar al entonces congresista Pablo Escobar Gaviria con el tráfico de drogas, advertir sobre la presencia de dineros ilícitos en la política y el deporte, y apoyar el tratado de extradición de colombianos a Estados Unidos.

El 30 de abril de 1984 sicarios del cartel de Medellín asesinaron al ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla cuando se desplazaba en un Mercedes Benz Blanco, sin blindar, por la calle 127, al norte de Bogotá. Los asesinos se acercaron al vehículo en una moto roja; instantes después, el parrillero Iván Darío Guizado Álvarez descargó varias ráfagas de ametralladora sobre la ventana del lado derecho, que terminaron con la vida del político de 37 años.

Los dos escoltas que lo acompañaban dentro del vehículo salieron ilesos. También lo custodiaban dos camionetas, los guardaespaldas que estaban en una de ellas reaccionaron y dieron de baja a Guizado. El conductor de la motocicleta, Byron de Jesús Velásquez Arenas, fue capturado.

En septiembre de 2012 este asesinato fue declarado crimen de lesa humanidad, lo que permite que la investigación no prescriba. Se determinó al Estado colombiano como el autor intelectual, sin embargo, el hecho de que Lara Bonilla fuera conducido hasta su casa para cambiar de carro y llevarlo a la clínica, más otros detalles que incluyen la existencia de una bala en el costado izquierdo del pecho, hacen dudar de la versión oficial de los hechos.

Revelaciones y enfrentamientos

Lara Bonilla estuvo en la mira del cartel de Medellín desde que dio a conocer públicamente ―primero como congresista y después como ministro de Justicia― los antecedentes judiciales de Pablo Escobar por tráfico de estupefacientes y su pertenencia al movimiento MAS (Muerte a Secuestradores).

En respuesta a estas acusaciones, Jairo Ortega ―el titular de la curul que Escobar Gaviria ocupó como suplente, en la Cámara de Representantes―, lo denunció por supuestamente haber recibido dinero de la mafia.

La única manera que tengo para demostrarle al país que soy una persona honrada es jugándome la vida contra la mafia. Estoy dispuesto a hacerlo”, Rodrigo Lara Bonilla.

También emprendió una serie de acciones judiciales en contra de los capos de la droga, gracias a sus denuncias y al proceder de los jueces, la Cámara de Representantes le levantó la inmunidad parlamentaria a Escobar.

Pero el golpe que ni Escobar, ni sus socios le perdonaron a Lara Bonilla fue el operativo realizado en 1984, en coordinación con la DEA y el coronel de la Policía Jaime Ramírez Gómez, con el que desmantelaron Tranquilandia, un complejo de producción cocalera en los campos del Yarí, en Caquetá, en el que decomisaron varias avionetas, helicópteros y cocaína lista para exportar.

En defensa de la institucionalidad

La vida política de Lara Bonilla comenzó cuando estaba muy joven, fue alcalde de Neiva, la ciudad donde nació, a sus 22 años. Además, fue concejal, diputado, senador y diplomático en París. En 1979 ingresó al Nuevo Liberalismo, un movimiento nacido del Partido Liberal, que denunció los vínculos de este con el narcotráfico y los grupos paramilitares.

Desde 1983 Lara fue miembro del gabinete del presidente Belisario Betancur como Ministro de Justicia para apoyar el proceso de paz con la guerrilla y comenzar la lucha contra el tráfico de drogas y la corrupción política.

Guerra y extradición

La pronta partida de una de las figuras políticas más reconocidas y queridas en el país, por su valentía y rectitud, determinó el inicio de la guerra entre el Estado y el narcotráfico y la puesta en marcha de la extradición de criminales nacionales hacia Estados Unidos. Este fue el primero de una serie de magnicidios que los narcotraficantes y los paramilitares ordenaron en los años 80 y 90.

Buscar la reconciliación

Después del dolor que trajo este crimen, Jorge, el hijo del Rodrigo Lara Bonilla, entendió que tanto él como los hijos de Escobar y Carlos Lehder han vivido afligidos por una guerra que no les perteneció. Hoy es amigo de Juan Pablo Escobar y a través de él conoció a Mónica Lehder, que también se convirtió en su amiga y con quien da charlas en las que hablan sobre sus dolores, su reconciliación y su amistad.

Conoce la historia de reconciliación entre los hijos de Pablo Escobar y Rodrigo Lara Bonilla

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