19/10/1989
Asesinato del magistrado Héctor Jiménez

El Tribunal Superior de Medellín decretó dos días de duelo, en homenaje al magistrado Héctor Jiménez, ubicado en el tercer puesto de esta foto, de izquierda a derecha. Foto: El Colombiano.

Por su posición a favor de la extradición, el magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, Héctor Jiménez Rodríguez, fue asesinado.

El 17 de octubre de 1989, a las 6:55 de la mañana, el magistrado José Héctor Jiménez Rodríguez fue interceptado por un sicario que le disparó frente a su vivienda, en el momento en que estaba abordando el vehículo del también magistrado Jaime Arcila Urrego. Jiménez falleció cuando lo estaban trasladando a la Unidad de Salud Intermedia de Belén. Después del hecho, diferentes medios de comunicación recibieron una llamada anónima que anunciaba que el crimen había sido cometido por Los Extraditables.

Desamparados

Al momento de su muerte, Héctor Jiménez no tenía escoltas. Su familia aseguró que las únicas amenazas que recibió fueron en 1985, es decir 4 años antes de su muerte, cuando fue nombrado magistrado de la Corte Suprema de Justicia; como consecuencia de estas intimidaciones no aceptó el cargo.

“La muerte del doctor Jiménez Rodríguez se suma a la interminable lista de colombianos que han caído víctimas de la vesánica violencia que sacude al país, que ha llenado tantos hogares de llanto y luto, que ha desfigurado nuestras instituciones”, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia.

Después de este crimen, otros miembros del Tribunal se mostraron inconformes con la falta de protección por parte del Gobierno Nacional. Un mes antes, el presidente del Tribunal, Fernando Gómez, le había solicitado al Ministerio de Justicia dos carros blindados, quince chalecos antibalas y servicio de escoltas para los magistrados, pero no recibió ninguna respuesta.

Al servicio de la justicia

Héctor Jiménez Rodríguez, fallecido a sus 57 años, nació en Amalfi, Antioquia. Estaba casado con Blanca Cárcamo y era padre de cinco hijos. Estudió derecho en la Universidad de Medellín, comenzó su carrera en la rama jurisdiccional siendo juez promiscuo municipal del distrito de Frontino, Belmira y Zaragoza.

También se desempeñó como juez Promiscuo del Circuito de Segovia; juez Civil de Amalfi; juez Civil del Circuito de Girardota; magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Yolombó y, por último, desde 1979, magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín. Era un reconocido profesor de derecho constitucional, administrativo, civil y procesal en las Universidades de Medellín y de Antioquia.

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