4/07/1989
Asesinato del gobernador de Antioquia Antonio Roldán Betancur

Cuando fue activada la bomba, el vehículo del gobernador había recorrido doscientos metros desde su vivienda. Foto: Humberto Arango.

Cerca de donde murió el gobernador, las autoridades encontraron el mecanismo con el que activaron la carga. Foto: Humberto Arango.

En su sepelio, el presidente Virgilio Barco manifestó que este crimen era un acto de barbarie. El Mundo.

El gobernador de Antioquia, Antonio Roldán Betancur murió en el incendio que se desató luego de la explosión de un carrobomba activado por miembros del cartel de Medellín. Algunas versiones afirman que el atentado fue un error e iba dirigido a un coronel de la Policía.

A las 7:00 de la mañana, del 4 de julio de 1989, murió el gobernador de Antioquia Antonio Roldán Betancur, cuando explotó un carrobomba activado a control remoto por terroristas del cartel de Medellín. Los hechos sucedieron en el momento en que se movilizaba por el barrio Florida Nueva, en Medellín, con dirección a su despacho en el Centro Administrativo La Alpujarra.

La camioneta Chevrolet Luv que contenía el cargamento de dinamita estaba estacionada cerca al estado Atanasio Giradot. La onda explosiva levantó al vehículo oficial del pavimento e hizo que chocara contra un poste, en el antejardín de una vivienda. Posteriormente se desató un incendio que terminó con la vida de Roldán Betancur, de 44 años.

Mientras no se conquiste el respeto a la vida, será inútil hablar de paz, de cordialidad y de justicia», Antonio Roldán Betancur.

Por la magnitud de la explosión otras seis personas murieron: tres miembros del cuerpo de seguridad del gobernador, entre ellos Luis Eduardo Rivas Tobón y Luis Fernando Rivera Arango; el concejal conservador Rodrigo de Jesús Garcés Montoya, quien pasaba por el lugar; Alberto Moreno Saldarriaga, un joven estudiante que viajaba en el vehículo oficial, y Rigoberto Hernández, un empleado del Tren Metropolitano.

La tecnología al servicio de la guerra

Desde el 13 de enero de 1988, cuando un carrobomba fue activado frente al edificio Mónaco, propiedad de Pablo Escobar, las técnicas terroristas se sofisticaron. La mafia se especializó en utilizar grandes cargas explosivas y técnicas que aumentaran el efecto destructivo.

Algunas versiones aseguran que la muerte de Roldán Betancur fue un error, pues el atentado realmente iba dirigido al coronel Valdemar Franklin Quintero, Comandante del Departamento de Policía Antioquia, asesinado un mes después, el 18 de agosto de 1989.

Ola de repudio

El gobernador de Antioquia se dirigía a presidir un consejo de seguridad en el que daría un discurso sobre el derecho a la vida y la importancia de alcanzar la paz. Sin embargo, la violencia se lo impidió e hizo que fueran otros quienes recordaran la necesidad urgente de detener la violencia.

En su sepelio, que se llevó a cabo en Campos de Paz, el presidente Virgilio Barco manifestó que este crimen era un acto de barbarie que necesariamente debía provocar solidaridad de todos en favor de los valores democráticos por los que “durante tantos años hemos trabajado con tanto empeño los colombianos”.

Un hijo del Urabá antioqueño

Antonio Roldán Betancur estudió medicina en la Universidad de Antioquia. Fue gerente de Corpourabá y Director de Coldeportes, desde donde trabajó para darles mayores oportunidades a los deportistas colombianos. Mantuvo una estrecha relación con la región del Urabá antioqueño. Despertó celos y envidias entre los líderes políticos de esta zona, que vieron cómo se convirtió en una figura querida y respetada.

En su trayectoria se destaca la labor como diputado a la Asamblea de Antioquia por el Partido Liberal, en el ejercicio de sus funciones tuvo en cuenta sectores que tradicionalmente habían sido olvidados.

Este atentado demostró que los narcotraficantes no tenían límites y que en su guerra con el Estado y los carteles de la guerra, cualquier forma de destrucción era válida.

Compartir

Historias