18/03/2019
Un pueblo fragmentado

Para la artista, las líneas geométricas de un espejo roto también remiten al sistema circulatorio: la sangre que bombea y recuerda que estamos vivos, que el futuro debe ser diferente para las próximas generaciones. Foto: Patricia Bravo

La artista plástica Patricia Bravo creó la obra El Espejo, una metáfora de la historia fragmentada de Colombia.

Para Patricia Bravo la implosión del edificio Mónaco, ocurrida el 22 de febrero de 2019, tiene un doble significado, por una parte revive el recuerdo de una de las épocas más violentas de la historia del país, pero al mismo tiempo representa el comienzo de un tiempo de cambio.

La obra

La artista se vinculó a Medellín abraza su historia con la creación de 3.000 imágenes para las que utilizó técnicas como la serigrafía y el alto relieve. El proceso le tomó 15 días y lo llevó a cabo en el Taller Arte Dos Gráfico, en Bogotá.

Bravo quería retratar la imagen de un pueblo que se fragmentó a raíz de los actos violentos que coartaron su libertad. Se trata de “una cicatriz que nos acompaña y nos recuerda que nuestras tragedias hacen parte de un pasado que fue real”, aseguró la artista colombiana.

El espejo, nos habla de algo quebrado, de fragmentos. Tanto en nosotros mismos como en lo colectivo. Es una historia que se comparte”, Jorge Gómez Restrepo, pintor colombiano.

Ella se interesó por Medellín abraza su historia desde que recibió la carta de invitación de la Alcaldía de Medellín para vincularse. Las visitas al edificio Mónaco fueron claves para este proceso. Después de estudiarlo, hizo varias sesiones fotográficas y recuperó huellas del lugar para realizar una serie, a la que pertenece la obra El Espejo, que refleja a la identidad colombiana.

¿Quién es Patricia Bravo?

Patricia Bravo es una artista plástica egresada de la Universidad Nacional de Colombia. En sus primeros años profesionales se dedicó a promover el arte juvenil. Estuvo vinculada a diferentes museos y salones de arte de Medellín y Bogotá. En 1993, tres años después de su graduación, realizó su primera exposición individual en la capital colombiana.

Ha trabajado con artistas de gran trayectoria, entre ellos Débora Arango, Beatriz González y Libia Posada, con quienes colaboró para diferentes muestras como Otras miradas y Mata que Dios perdona. En 1996, junto al artista Óscar Muñoz creó Biografías, una obra que evidenció su interés por las problemáticas sociales colombianas.

El arte del ser

Para Patricia Bravo el propósito de ser artista es establecer diálogos íntimos entre el tú y el yo, expresando desde la fraternidad del ser humano hasta la violencia a la que puede llegar en medio de situaciones críticas. Las obras de Patricia hablan de un nosotros, de lo que cada persona es hoy, de ese derecho universal de ser y de la obligación de no violentarlo. Desde lo más frágil y lo más íntimo, refleja el deseo de comprender al otro.

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