25/01/1988
Secuestro y asesinato del procurador Carlos Mauro Hoyos

Desde su posesión como procurador, Hoyos dijo que jamás serviría de puente para dialogar con los narcotraficantes. Foto: El Mundo.

Cuando se dirigía al aeropuerto José María Córdova, el Procurador fue interceptado por sicarios de Pablo Escobar. Foto: El Mundo.

El cadáver del Procurador fue hallado en el municipio de La Ceja. Fue trasladado a Medellín, allí se efectuaron sus exequias. Foto: El Mundo.

Cuando viajaba en un automóvil el procurador Carlos Mauro Hoyos fue baleado por sicarios del grupo de narcotraficantes Los Extraditables, quienes lo secuestraron y posteriormente lo asesinaron. Su posición a favor de la extradición le significó la muerte.

El 25 de enero de 1988, a las 7 de la mañana, más de diez sicarios del grupo Los Extraditables interceptaron el vehículo Mercedes Benz en el que se movilizaba el procurador General de la Nación Carlos Mauro Hoyos Jiménez, por la vía que conduce del municipio de El Retiro, en Antioquia, al Aeropuerto José María Córdova, cerca de Medellín.

Los delincuentes dispararon más de sesenta balas en contra del automóvil en el que, además, viajaban los escoltas Jorge Enrique Loaiza Hurtado y Gonzalo Villegas Aristizábal. En la persecución el vehículo oficial fue estrellado y terminó en una cuneta. Los atacantes se bajaron de sus carros y remataron a Loaiza. Por el impacto del choque, el cuerpo de Villegas terminó sobre el pavimento.

Rápidamente dos sicarios bajaron del carro y raptaron al Procurador, de 49 años, quien presentaba heridas de gravedad en una vértebra, el tórax y el pie derecho. Hoyos Jiménez estuvo secuestrado por más de seis horas en una finca a un kilómetro de la vía Las Palmas, a las afueras de Medellín. A las dos de la tarde con la frase “Desháganse de él”, Pablo Escobar ordenó que lo asesinaran. Sus captores le dispararon once balas de fusil en la cabeza.

Su posición frente a la extradición

Hoyos Jiménez fue un defensor acérrimo de la extradición de criminales nacionales a Estados Unidos. Cuando era Representante a la Cámara votó en favor del proyecto que se convirtió en la Ley 27 de 1980 o Tratado de Extradición. Consideraba que en la lucha contra este flagelo debían existir medidas internacionales. Desde el momento de su posesión como procurador se rehusó a negociar con los narcotraficantes.

Además de su posición frente a este tema, las decisiones que tomó en asuntos relacionados con el narcotráfico, los juicios a militares y a las autodefensas, los desaparecidos, los derechos humanos y los crímenes políticos, lo pusieron en la mira de los ilegales.

El plan de Los Extraditables

A las cinco de la tarde, el sicario Jhon Jairo Velásquez, alias Popeye, se comunicó con una cadena radial “para informar que hemos ejecutado al Procurador por vendepatrias” y revelar el lugar donde estaba el cuerpo de Hoyos Jiménez. Después de un gran operativo de búsqueda, el cadáver fue trasladado hasta Medellín en un helicóptero.

Este acto hacía parte de un plan de este grupo de narcotraficantes provenientes de diversas zonas del país, con el que querían ejercer presión para evitar la aplicación del Tratado de Extradición. Con este objetivo secuestraron a personalidades del país, entre ellas al político Andrés Pastrana, quien fue abordado en su sede política el 18 de enero de 1988, ocho días antes del asesinato del Procurador.

Yo no cambio de posición, antes renuncio”, Carlos Mauro Hoyos.

En el operativo de búsqueda de Hoyos Jiménez, que incluyó pesquisas a varias fincas cercanas a El Retiro, las autoridades encontraron al candidato a la alcaldía de Bogotá Andrés Pastrana, en una finca en la que estaba bajo el poder de Los Extraditables. Su liberación se produjo gracias al canje del policía Roberto de Jesús Zapata Cardona.

Dedicado al servicio

Carlos Mauro Hoyos Jiménez fue juez y concejal del municipio de El Retiro. También se desempeñó como Inspector, Contralor General y Representante a la Cámara por el Partido Liberal. En 1986 volvió a aspirar a la Cámara, pero no alcanzó la curul. Este mismo año se postuló al cargo de Procurador General y fue elegido entre la terna del gobierno del presidente Virgilio Barco.

Se le conocía como el hijo de El Retiro, aunque nació en el municipio de Támesis, en Antioquia; le dedicó gran parte de su vida a esta población, a donde iba todos los fines de semana a su finca de descanso. Su muerte generó consternación en esta población del Oriente antioqueño. “Papá, el retiro te extraña”, decía un cartel en sus honras fúnebres.

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