30/08/1990
Secuestro y asesinato de la periodista Diana Turbay

María Carolina Hoyos ha intentado vivir sin el recuerdo de su madre, Diana Turbay, pero nunca lo ha logrado porque el recuerdo amoroso de la mujer que la acompañó hasta los 18 años aparece todo el tiempo.

A lo largo de su carrera Diana Turbay contribuyó al periodismo investigativo y a la búsqueda de la paz. Foto: El Espectador.

Después de más de cinco meses de secuestro, Turbay fue asesinada en medio de un operativo de rescate. Foto: El Espectador.

Cuando fue asesinada, Diana Turbay, quien además de periodista era abogada, tenía dos hijos: Miguel Uribe, de 4 años y María Carolina Hoyos, de 18. Foto: archivo familiar.

Los Extraditables secuestraron a la periodista Diana Turbay y a cinco integrantes del equipo de trabajo de la revista Hoy por Hoy y del Noticiero Criptón. Cinco meses después del plagio la asesinaron en medio de un intento de rescate por parte de la Policía Nacional.

El 30 agosto de 1990 la directora de Hoy por Hoy, Diana Turbay Quintero; el editor de este medio, Juan Vitta; el corresponsal alemán Hero Buss; la jefe de producción del Noticiero Criptón, Azucena Liévano, y los camarógrafos del mismo informativo Richard Becerra y Orlando Acevedo, viajaron hasta el municipio de Copacabana, en Antioquia, para entrevistar al “cura Manuel Pérez”, el máximo jefe del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Los captores, que se presentaron como miembros del ELN, les aseguraron que los llevarían hasta un campamento de esta organización que estaba en proceso de negociación con el gobierno de César Gaviria. Después de mucho esperar, los periodistas les preguntaron a qué horas sería el encuentro, fue en ese momento cuando les dijeron que todo se trataba de un montaje y que estaban en poder de Los Extraditables.

Diferentes versiones

El 21 de septiembre de 1990 un miembro de Los Extraditables llamó a una cadena radial para reivindicarse el secuestro de la periodista y exigirle al Gobierno Nacional un trato similar al que le dio al M-19 y al Ejército de Popular de Liberación para su desmovilización. También anunció que ninguno de sus miembros se acogería a los decretos de rebaja de penas para aquellos que se entregaran voluntariamente a las autoridades.

Pese a lo anterior, tres días después este mismo grupo emitió un comunicado que generó más confusión porque en el se aseguraba que ninguno de sus miembros hizo tal llamada y que “queremos manifestar nuestra voluntad de paz expresada desde hace siete años y que no estamos dispuestos a acogernos al Decreto 2047, ya que para su autor no existe la menor posibilidad de inocencia para ninguna de las personas solicitadas en extradición”. Lo cierto es que todo se trataba de un plan premeditado para confundir a la opinión pública y culpar al ELN de este acto.

Los separaron

Según dijo el editor de la revista Hoy por Hoy Juan Vitta, los secuestrados fueron trasladados por integrantes de Los Priscos ―una organización al servicio del cartel de Medellín― a diferentes lugares, desde donde los liberaron individualmente. El 26 de noviembre de 1990 lo hicieron con Vitta, porque requería atención médica urgente. Lo llevaron hasta El Poblado, cerca de la residencia del exalcalde Juan Gómez Martínez.

Días después, el 11 de diciembre, terminó el secuestro del corresponsal Hero Buss. Los Extraditables le dijeron que debía entregar un comunicado, en el que anunciaban que se acogían al Decreto 2047 que buscaba otorgarles beneficios a las personas que se entregaran voluntariamente a la justicia.

El 14 de diciembre el turno fue para Azucena Liévano, jefe de redacción del Noticiero Criptón. Nuevamente Los Extraditables se pronunciaron, ahora para decir que mantenían la voluntad de hacer una tregua unilateral para alcanzar la paz. El camarógrafo Orlando Acevedo fue el último en ser liberado, el 18 de diciembre.

Desenlace fatal

El 25 de enero de 1991, cinco meses después de su secuestro, fue asesinada Diana Turbay, la hija del expresidente Julio César Turbay Ayala, en medio de un operativo de rescate por parte del Cuerpo Élite de la Policía Nacional, en la zona rural del municipio de Copacabana, cerca de Medellín. Los delincuentes le dispararon en tres ocasiones, causándole graves heridas que le ocasionaron la muerte a las 4:35 de la tarde, en el Hospital General de Medellín, a donde fue trasladada en un helicóptero.

Esta es la historia de una muerte anunciada a través de casi cinco meses que duró el secuestro de mi hija Diana y del último de los periodistas que aún quedaba secuestrado, de Richard Becerra”, Nydia Quintero.

A diferencia de Turbay, el camarógrafo Richard Becerra salió ileso. “Nos dijeron que teníamos que salir corriendo porque había llegado la Policía (…), escuchamos disparos y en el cruce de disparos resultó gravemente herida (Diana), eso fue lo más terrible”, dijo Richard Becerra a W Radio, el 25 de enero de 2016. En este operativo murieron al menos cinco de sus captores, entre ellos Humberto Prisco, el líder de esta banda.

Repudio nacional

Nydia Quintero de Balcázar responsabilizó de la muerte de su hija Diana Turbay a Los Extraditables y al presidente César Gaviria, quien, según ella, “desatendió los llamados para que no se intentara un rescate”. Por su parte, el mandatario condenó el asesinato y lamentó la pérdida de esta periodista que tanto aportó a la búsqueda de la paz.

Los periodistas se convirtieron en un objetivo militar de Pablo Escobar por su capacidad de hacer visibles su relación con el narcoterrorismo. Escoger entre el silencio o la muerte parecía ser las únicas opciones para ejercer esta profesión.

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