01/03/2019
El Mónaco, en la memoria

Uno de los primeros actos de este proceso de construcción de memoria fue la instalación de una placa en honor al coronel Valdemar Franklin, en los bajos de la estación Floresta del Metro de Medellín.

Las víctimas son las protagonistas de este nuevo relato que las recordará por su valentía y capacidad de enfrentarse a la ilegalidad.

Bastaron tres segundos para que los ochos pisos del edificio Mónaco se convirtieran en escombros y en una nube de polvo. Su desaparición significó el comienzo de un proceso de construcción de memoria que busca rescatar del olvido a las víctimas del narcoterrorismo.

Después de la muerte de Pablo Escobar y la posterior desaparición del cartel de Medellín, esta edificación ubicada en el barrio El Poblado, se convirtió en un mito urbano que despertaba todo tipo de sensaciones que iban desde el dolor, hasta la curiosidad y el culto.

La construcción del Parque Memorial Inflexión busca resignificar este lugar y contribuir a la creación de un relato que acabe con la percepción heroica que existe en torno a los narcotraficantes y le de valor y reconocimiento a los afectados por los carro bomba, crímenes selectivos y demás atentados ocurridos en los años 80 hasta el fin del siglo XX.

Para algunas de las víctimas del cartel de Medellín, la desaparición del Mónaco traza una ruta en la que el pasado se muestra como una oportunidad para valorar el presente y fortalecer los valores sociales.

Para la Dragoneante Montes Barrientos, quien perdió una de sus extremidades cuando hacía parte de un operativo antisecuestro, este es el comienzo de una época en la que los ciudadanos están llamados a recordar a los cientos de Policías que murieron y resultaron heridos en medio de la guerra que los narcotraficantes le declararon a esta institución.

Los padres de Daniel Vallejo murieron a causa de la explosión de una bomba en la Plaza de Toros La Macarena. Durante mucho tiempo se opuso a que lo vieran como una víctima, pero hoy siente que es el momento de cerrar este capítulo y de aportar su relato para la construcción de una nueva historia.

Para el actual director de El Espectador, debe existir una reflexión que incluya diversos puntos de vista que permitan recordar a esas personas, como su tío Guillermo Cano, que fueron silenciados por defender sus ideas.

El exalcalde de Medellín, Juan Gómez Martínez, víctima de un intento de secuestro y de la explosión de un carro bomba que fue puesto al frente de su vivienda, invita a las nuevas generaciones para que vean el narcotráfico como un fenómeno que está rodeado de dolor, muerte y ambición.

Juan Manuel Galán, hace un llamado para que los colombianos recuerden a su padre, el candidato presidencial Luis Carlos Galán y a todas las personas que tuvieron la valentía de denunciar e impedir la incursión del narcotráfico en la sociedad colombiana.

Richard Franklin, el hijo del coronel Valdemar Franklin, cree que el mejor homenaje que le pueden rendir a los que murieron en medio de la guerra propiciada por los narcotraficantes es recuperar los valores sociales y evitar que la drogadicción siga destruyendo la vida de los niños y los jóvenes. Él comparte con las nuevas generaciones el recuerdo que tiene de su padre, un hombre valiente y amoroso que entregó su vida por enfrentarse a la mafia.

Compartir

Noticias