06/12/1989
Bomba en el DAS

El atentado, que dejó un cráter de 6 metros de profundidad y 15 de diámetro, fue catalogado por el Gobierno, la sociedad y los medios de comunicación, como el mayor acto terrorista de la historia de Colombia.
Foto: El Espectador

El 6 de diciembre de 1989, a las 7:30 de la mañana, explotó un bus cargado con 500 kilos de dinamita gelatinosa frente al costado oriental de las instalaciones del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, en Bogotá.

El objetivo era atentar contra la vida del director de esta entidad, Miguel Maza Márquez, quien salió ileso del ataque y anunció que “en la lucha contra la mafia y la delincuencia organizada en la que estaba empeñado el Gobierno, permanecería en la primera línea”. El Espectador, 7 de diciembre de 1989.

“Se calcula que resultaron afectados seiscientas ferreterías, mil locales comerciales, cerca de 15 corporaciones de ahorro, 20 bancos, 30 restaurantes y una docena de casetas de comestibles”. El Tiempo, 8 de diciembre de 1989.

Según El Espectador, en su informe publicado un día después de los hechos, 42 personas murieron y más de 700 resultaron heridas. Sin embargo, más de 20 años después, en 2014, este mismo diario concluyó que en total fueron 72 las víctimas mortales, 18 de ellas trabajaban en el DAS.

La bomba destrozó los 12 pisos de esta edificación y afectó a los inmuebles situados a 23 cuadras a la redonda. Cientos de expedientes y documentos de todas las investigaciones que adelantaba el DAS, entre ellas las relacionadas con el tráfico de drogas, quedaron destruidas tras la explosión. Las pérdidas se calcularon en 810.000 millones.

Presión de Los Extraditables

Las investigaciones concluyeron que un ciudadano español planeó y entrenó a los autores del atentado, días después de que una emisora estadounidense señalara que el grupo terrorista vasco ETA y una organización palestina trabajaban para el cartel de Medellín.

El día del atentado, la Cámara de Representantes había aprobado la adición de un párrafo al proyecto de Reforma Constitucional que incluyera el tema de la extradición para que, posteriormente, fuera refrendando por los ciudadanos.

Por esto, la bomba en el DAS se tomó como una presión hecha por parte de Los Extraditables, para que la ciudadanía votara en contra de la Ley de Extradición. “No habrá una campaña electoral, sino una campaña de terror para alcanzar sus objetivos”, alocución del presidente Virgilio Barco, reseñada en El Colombiano, el 7 de diciembre de 1989.

Intentos fallidos

Este fue el segundo atentado ordenado por la mafia del narcotráfico para acabar con la vida del director del DAS, Miguel Maza Márquez. En el primero, ocurrido el 30 mayo de 1989, activaron una carga de 50 kilos de dinamita al paso de la caravana de seguridad del director, quien sobrevivió. La explosión dejó a cuatro personas muertas y cincuenta heridas.

El 21 de septiembre del mismo año, después de una labor de inteligencia, las autoridades frustraron un nuevo ataque en contra del director del DAS y el coronel Óscar Eduardo Peláez Carmona, cuando capturaron a un sicario y confiscaron un automóvil con 100 kilos de dinamita, una bomba de 15 kilos, detonadores y una mecha.

Lecturas consultadas:

La barbarie, hace 25 años el cartel de Medellín voló el edificio del DAS.
El Espectador, 7 de diciembre de 2014.
Las cifras del mal
Semana, 23 de noviembre de 2013.
La bomba contra la justicia
El Espectador, 5 de diciembre de 2014.
Bomba del DAS empoderó al cartel
El Tiempo, 23 de noviembre de 2009.

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