2/07/1994
Asesinato del futbolista Andrés Escobar

Aparentemente el futbolista fue asesinado por el autogol que marcó en el mundial de Estados Unidos. Foto: El Espectador.

Su vida estuvo marcada por la muerte de su madre Beatriz y la de su hermano Juan Fernando y la lesión que le impidió ir a las eliminatorias del Mundial USA 94. Foto: El Mundo.

El futbolista Andrés Escobar, jugador de la Selección Colombia, fue asesinado en Medellín en medio de una posible venganza por el autogol que marcó en el partido contra Estados Unidos, en la Copa del Mundial de la Fifa en 1994.

Entre las 2:30 y las 3:00 de la mañana del 2 de julio de 1994, en el parqueadero de la discoteca El Indio, en la vía Las Palmas, Humberto Muñoz Castro asesinó al futbolista Andrés Escobar Saldarriaga, defensor central del Atlético Nacional y de la Selección Colombia.

Muñoz accionó su revólver de calibre 38 después de escuchar la frase “usted no sabe con quién se está metiendo”, pronunciada por Santiago Gallón Henao, su jefe, y quien, junto a su hermano Pedro Gallón, incomodaron a Andrés Escobar dentro del establecimiento gritándole “autogol, Andrés, autogol”, en referencia al gol que marcó en el partido frente a Estados Unidos, el anfitrión de la Copa Mundial de la Fifa en 1994.

Nunca sufrí una jugada tan lamentable. No es nada fácil para un jugador enfrentar una situación de estas (…) Fue lamentable, pero lo tomo como una circunstancia del juego”, Andrés Escobar.

Antes de que Muñoz llegara, Escobar, de 27 años, que ya estaba dentro de su vehículo, les pidió respeto a los hermanos Gallón, sin embargo, la respuesta que recibió por parte del conductor de una de las camionetas en las que se movilizaban, fueron seis tiros que se alojaron en el lado izquierdo de su cuerpo ―en el pulmón, el estómago, el cuello y el antebrazo― y le ocasionaron la muerte 25 minutos después, cuando lo llevaban a una clínica.

Una familia con antecedentes

Después de los hechos los implicados huyeron. Muñoz dejó abandonado el vehículo cerca al aeropuerto José María Córdova. Horas después fue a denunciar el supuesto robo del automotor y un aparente secuestro del que había sido víctima. Sin embargo, las autoridades descubrieron que se trataba de un montaje para evadir la responsabilidad. Santiago Gallón fue capturado y su hermano, Pedro, se entregó.

Al momento de los hechos, José Guillermo Gallón Henao, otro miembro de esta familia, estaba recluido en la cárcel Modelo de Bogotá, por asuntos relacionados con lavado de activos.

Durante la investigación “hubo algo particular: varios de los narcotraficantes de los ‘12 del patíbulo’, cuyos crímenes fueron perdonados en 1993 por su colaboración contra el cartel de Medellín de Pablo Escobar, terminaron declarando en la Fiscalía en favor de los Gallón. Recuerdo que la mayoría de ellos pasaron por la oficina para dar sus versiones. O sea, los Gallón no solamente tenían dinero, sino poder y amigos en el Estado”, dijo el fiscal del caso de Andrés Escobar para El Espectador, el 21 de junio de 2014.

Muñoz asumió la autoría del crimen para que los Gallón no estuvieran implicados y quedó libre en 2005 al cumplir una pena inferior a doce años. Años más tarde, Santiago Gallón fue condenado por el encubrimiento del crimen y, en 2010, le imputaron cargos por apoyar a varios bloques de las Autodefensas Unidas de Colombia, por lo que tuvo que pagar tres años y tres meses de prisión. Finalmente, en enero 2019, un juez le concedió la libertad.

Una jugada dramática

El 22 de junio de 1994, Escobar marcó equivocadamente un autogol que desempató el partido contra la selección de Estados Unidos. Con el 2-1 como marcador final, el equipo colombiano fue eliminado del encuentro mundialista.

«El hecho de que se nos diese por campeones del mundo antes de jugar nos perjudicó, porque toda la prensa y la afición tenía mucha confianza y eso generaba presión, porque en el fútbol todo puede pasar, como se ha demostrado», dijo Escobar Saldarriaga.

Detrás de este partido existían millonarias apuestas a favor del equipo colombiano que, con el autogol de Escobar, se convirtieron en pérdidas. Por esta razón, la familia del futbolista afirmó que el asesinato no era un hecho circunstancial y que sus autores eran la mafia de apostadores de fútbol.

Por su parte, el entonces director regional de Fiscalías de Medellín, Fernando Enrique Mancilla, aseguró que el asesinato no se debía a una revancha y descartó que estuviera relacionado con las apuestas. Uno de los argumentos era que el revólver de calibre 38 con el que le dispararon era poco usado por los sicarios.

Una noticia difícil de asimilar

Cuando sucedieron los hechos, el Mundial de Fútbol no había terminado. Los periodistas, la Fifa y los equipos internacionales calificaron este acto violento de deplorable y entristecedor. En toda Colombia había un sentimiento colectivo de dolor e indignación.

El futbolista fue velado en cámara ardiente en el coliseo Iván de Bedout, en el estadio Atanasio Girardot. Allí, cientos de hinchas manifestaron con canticos y consignas el cariño y respeto que sentían por él, una de ellas decía: “Andrés, amigo, que Dios esté contigo”.

La violencia se ensañó con el fútbol

Esta no es la primera vez que el deporte está de luto a causa de las balas criminales.

  • 11/11/1989
  • 26/08/1992
  • 16/04/1993
  • 24/4/1993
  • 11 de noviembre de 1989

    11 de noviembre de 1989

    Fue asesinado el árbitro Álvaro Ortega.

  • 26 de agosto de 1992

    26 de agosto de 1992

    El locutor deportivo Luis Fernando Múnera Eastman fue baleado.

  • 16 de abril de 1993

    16 de abril de 1993

    Murieron el jugador Osvaldo Sierra Pereira y el dirigente del club Envigado Arturo Bustamante Santamaría.

  • 24 de abril de 1993

    24 de abril de 1993

    Falleció el jugador del Atlético Nacional, Omar Darío “Torito” Cañas.

La partida de Andrés Escobar Saldarriaga visibilizó la racha de violencia que desde hacía más de una década le había robado la tranquilidad a Medellín y a Colombia. Seis disparos acabaron con la vida de uno de los futbolistas más brillantes de Colombia.

Compartir

Historias