17/12/1986
Asesinato del director de El Espectador, el periodista Guillermo Cano

Guillermo Cano siempre tuvo una mirada crítica de la actualidad colombiana. Foto: El Espectador.

Después de haber recibido cuatro tiros, Cano perdió el control de la camioneta y se estrelló contra un poste. Foto: El Espectador.

Dos días después de su asesinato, en la Plaza de Bolívar, más de 20.000 personas le rindieron homenaje a Guillermo Cano. Foto: El Espectador.

Sicarios del cartel de Medellín asesinaron al periodista y director de El Espectador Guillermo Cano, cuando salía de la sede del diario en Bogotá, por revelar los nexos de Pablo Escobar con el narcotráfico.

El 17 de diciembre de 1986, a las 7:15 de la noche, dos sicarios del cartel de Medellín asesinaron al periodista Guillermo Cano Isaza cuando se movilizaba por la avenida El Espectador en su camioneta Subaru.

Herido por los cuatro tiros que le propinaron, Cano perdió el control del vehículo y se estrelló contra un poste. Los vigilantes del periódico, alarmados por los disparos, abrieron fuego contra los atacantes e hirieron a uno de ellos. El reportero Rodolfo Pérez llevó al periodista de 61 años hasta la Clínica de la Caja de Previsión, en donde falleció antes de las ocho de la noche.

En la mira de los narcotraficantes

Guillermo Cano y El Espectador se convirtieron en objetivos de los capos de la droga desde el 25 de agosto de 1983, cuando la primera plana del diario contenía un titular escandaloso: En 1976 Pablo Escobar estuvo preso por drogas. Esta fue la primera entrega de la investigación que influyó en la expedición de un auto de detención en contra de Escobar.

La anécdota de El Espectador es la de no haber retrocedido jamás ante ninguna amenaza, ni haber interrumpido jamás su lucha por la libertad responsable de la prensa y su derecho a ejercerla”, Guillermo Cano.

Libreta de apuntes, la sección en la que Guillermo Cano publicaba sus columnas dominicales, también puso en riesgo su vida. Desde allí reafirmó la idea de que el tráfico de drogas era un factor de corrupción social que llegaba a sectores de la política, desestimulaba a los empresarios honestos y anulaba cualquier referencia moral para la juventud.

La muerte de Cano no fue la única acción de narcoterrorismo en contra del diario, con los años vinieron asesinatos selectivos en contra de sus funcionarios y atentados con los que intentaron censurarlos.

Una vida al servicio del periodismo

Guillermo Cano nació en Medellín el 12 de agosto de 1925. Entró a la redacción de El Espectador como cronista taurino, político, deportivo y cultural. Estuvo al frente de la dirección del medio durante 37 años.

Por su liderazgo y visión recibió varios reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo del Círculo de Periodistas de Bogotá –CPB–, entregado el 10 de febrero de 1986, en honor a su columna Libreta de Apuntes.

El adiós

Este crimen de lesa humanidad consternó al país. Los medios se silenciaron: la radio apagó sus transmisores, los periódicos no circularon, la televisión y las salas de cine tampoco proyectaron imágenes. El silencio hablaba del dolor de un pueblo que perdió a uno de sus periodistas más queridos.

La velación se llevó a cabo en la sede del periódico. Miles de personas se ubicaron a los lados de las avenidas por donde pasó el cortejo fúnebre, ondeando pañuelos blancos en señal de solidaridad. Dos días después del asesinato más de 2.000 personas vestidas de blanco se reunieron en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, exigiendo el cese de la violencia y asumiendo un compromiso con la verdad.

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